¿Qué es la clínica con mujeres?
Por Gaelle Aguilera Monjaret
Un encuentro. Un intercambio. Un recorrido.
Pareciera que me sumerjo en un viaje. Un espacio donde mujeres me confían su relato, sus dolores, angustias y preguntas para que, juntas, construyamos un lugar de sostén. Un espacio donde puedan aparecer las palabras y los silencios, el descanso y el desborde, el llanto, la rabia y las interrogantes.
No puedo no pensar que hay algo profundamente social y político en esta práctica. Mi clínica con mujeres, siendo yo mujer, es consciente de que no habitamos cualquier circuito, sino uno atravesado por historias compartidas de silenciamiento, violencias y represiones. Historias que muchas veces no solo se nombran, sino que se cargan en el cuerpo. Culpas, cansancios, expectativas ajenas, el sostén y cuidados de otros
En la clínica escuchamos eso. Acogemos la tensión entre lo que el otro exige y lo que en la propia subjetividad pide ser nombrado. Se trata de ofrecer una pausa a la exigencia para que aparezca, por fin, el deseo propio.
La escucha entonces de la singularidad de cada relato aloja lo colectivo sin perder de vista lo más propio. Permitir que una mujer sea escuchada sin juzgarla, habilitar que nombre su dolor y reconozca su propia voz, convierte al espacio clínico no solo en un proceso terapéutico, sino en un genuino acto de reparación y resistencia.
